Compartimos el discurso de graduación 2019.
PROMOCIÓN 53.
Buenas tardes, egresados, profesores, directivos, padres e invitados.
Hoy, luego de un recorrido de 12 años (e incluso, para algunos, más), estamos acá, a punto de recibir los diplomas… un papel que simboliza el fin de una etapa larga, a veces dura y complicada pero llena de vivencias, experiencias, amistades y, sobre todo, de goce y disfrute. Creo que hablo por mí y por todos al decir que este colegio es como una familia. Casi toda nuestra vida está llena de momentos que vivimos acá.
El Sanjo nos dio valores, amigos, muchos amor, nos dio un espacio lindo y sano para estar, para crecer. Todos sabemos lo que es el Sanjo.
Aprendimos y nos quedaron cosas por aprender. Nos enseñaron y hasta fuimos “profes” alguna vez. Ahora es el momento de crear recuerdos y guardarlos para siempre en nosotros… ¡Y seguir adelante!
Fue una etapa increíble, que vamos a extrañar muchísimo. Pasear por los pasillos…, quedarnos hablando con el primer profe que se cruzara…, los amigos que nos llevamos…, el curso…
Estamos muy felices de haber llegado hasta acá después de tantos años. Ahora empieza otra nueva gran etapa de la vida y cada uno va a tomar distintos caminos. Es tiempo de planear el futuro, imaginar, soñar, seguir buscando qué es lo que en realidad nos gusta y queremos hacer, si es que todavía no lo encontramos.
Es increíble pensar en lo que cada uno vivió desde primer grado, aunque no nos acordemos de todo. Porque vivimos mucho, no solo veníamos a sentarnos, escuchar y escribir; de alguna manera veníamos a hacer propio este lugar, porque sabíamos que iba a ser parte de nuestra vida durante mucho tiempo y porque también sabíamos que después de ese tiempo lo íbamos a seguir sintiendo parte de lo que nos hace ser quienes somos ahora.
Hoy nos toca dejar esta casa que nos cuido tantos años, a la que le debemos todo lo que fuimos, somos y seremos, la que nos enseñó el valor de ser alguien en la vida. Tenemos una gran combinación de sentimientos, como alegría y nostalgia.
Alegría, porque hemos cumplido los que nos propusimos y nostalgia, porque se nos va esta hermosa etapa donde hubo disfrute, tristezas, desafíos y, sobre todo, triunfos.
Si vemos para atrás, podemos encontrarnos con nuestro primer día de clases y la expectativa de cómo sería afrontar la secundaria y podemos recordar, también, la incertidumbre de cómo serían nuestros nuevos compañeros, esos con los cuales hemos compartido ya 6 años. Hemos pasado de ser conocidos a ser grandes amigos. Hoy tomamos diferentes direcciones en la vida pero siempre vamos a recordarnos con una sonrisa y en un futuro nos preguntaremos que será de la vida del otro.
También nos encontramos con todas las herramientas que nos dieron en este camino. Queremos agradecerles a nuestros profesores que más que profesores fueron nuestros segundos padres. A ellos, que secaron nuestras lágrimas, a aquellos que nos retaron, a otros, que nos felicitaban, a los que nos motivaron a seguir adelante y creyeron en que nosotros podíamos volar bien alto. Porque gracias a todos ellos somos lo que somos hoy.
Ahora nos toca abrir esa puerta y enfrentarnos al mundo, lleno de metas y sueños por alcanzar. Sin embargo, nunca nos vamos a olvidar de dónde venimos porque nuestras raíces están acá, en el San José, y eso es lo que las hace tan valiosas.
Gracias a los directivos, a nuestros padres y por su puesto a todos los compañeros de la promoción 2019. Hasta una nueva oportunidad.

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