La heladería de Sala Amarilla
Este mes, Sala Amarilla transformó su sala en una divertida heladería, un espacio lleno de imaginación, sabores y colores donde cada juego se convirtió en una nueva oportunidad para aprender.
Entre potes, frutas y monedas, los niños jugaron a ser heladeros, clientes y cajeros, explorando distintas situaciones cotidianas mientras desarrollaban el lenguaje, la espera de turnos y el trabajo en equipo.
A través del juego simbólico compartieron historias, crearon sabores y fortalecieron vínculos, descubriendo juntos nuevas maneras de expresarse y relacionarse.
Porque jugando también aprendemos a compartir, crear y descubrir el mundo que nos rodea.


Leave a reply